4 Sistematización
Después de haber pasado por los consejos de este capítulo, seguramente habrás notado que muchas cosas ya las hacías por puro sentido común, otras seguramente puedes mejorarlas y un par podrías integrarlas. Ser conscientes de nuestro proceso de trabajo nos hace críticos sobre los caminos del conocimiento. Al reconocer los distintos momentos de nuestra labor—que suele ser difusa—podemos detenernos y pensar qué estamos haciendo y qué podríamos hacer. ¿Debería anotar esto? ¿Hago una reseña o un memo? ¿Con qué se conecta esta idea? ¿Esto es organización o es un poco de análisis?
Una pregunta que puede ser inmanente al trabajo antropológico (y supongo que a la investigación social en general) es cómo dar sentido al conjunto de datos fragmentados que recogemos y generamos. En mi opinión, parte de esta pregunta se refiere a la organización y otra puede vincularse al análisis de los datos. Qué es el análisis y cómo debería realizarse es una discusión aparte (Holbraad et al., 2018). Aquí me concentro en un terreno intermedio entre ambos. Espero brindar algunos consejos que puedan ser útiles sin importar las bases metodológicas o teóricas de las que se partan,16 y por ello, como en los apartados anteriores, prefiero dar recomendaciones técnicas y operativas para que tú las adaptes como mejor te parezca.
En este apartado omito cuestiones básicas de análisis de datos etnográficos que otras compañeras tratarán en este volumen y que seguramente fueron o serán estudiadas en las materias dedicadas a la investigación etnográfica.↩︎