1.3 Lectura rápida y lectura profunda
Es evidente que no podemos leer todo lo que nos gustaría. Para esto existen algunas formas de agilizar el proceso de revisión de literatura que pueden complementar lo ya visto en los anteriores apartados. La lectura rápida es un consejo muy popular, pero en específico el método AIC (Resumen-Introducción-Conclusión en inglés) puede ser de gran ayuda (Pacheco-Vega, 2017b). Busca en las bases de datos artículos sobretu tema y selecciona un puñado de ellos. Lee el resumen; de qué va, cuál es el argumento que intenta demostrar, cómo lo hará. Después lee la introducción; cómo posiciona su artículo, qué métodos se usan, a qué colegas cita. Por último, las conclusiones; observa si logró sus objetivos, qué recupera como importante, cómo lo sintetiza. Haz algunas anotaciones rápidas y subraya si es necesario. Esto no sustituye de ninguna forma la lectura en profundidad, pero nos ayudará a tener una idea generalde lo que abordan los distintos artículos. Descartaremos algunos textos y más adelante regresaremos a otros con mayordetenimiento. Piensa esto como un filtro, no como un acelerador. Una vez conociendo los artículos de forma superficial puedes ordenarlos según el grado de interés o pertinencia para tu trabajo y proceder a leerlos cuidadosamente. . La lectura en profundidad implica necesariamente más tiempo, más dedicación y más trabajo, pero por lo menos ya tendrás ideas iniciales antes de profundizar.